Hay veces en las que vestir bien parece una tarea imposible.
Ponemos todo el empeño en combinar bien, tener el ajuste perfecto pero al final hay mil detalles que nos restan puntos.

Cuellos de camisa que se rebelan, plaquetas flácidas, botones de cuello que no cooperan.
Hoy voy a mostrarte 7 simples Hacks que acabarán con algunos de estos molestos problemas.

1 ¿Ese cuello de camisa no se quiere quedar elegantemente erguido?
Para evitar eso y mantenerlo en orden todo el día, compra velcro autoadherible, córtalo por mitad y úsalo para unir tu cuello.

Esto mantendrá el cuello de tu camisa erguido todo el día, no se nota que llevas velcro y es reutilizable quizá hasta 5 veces.
El cuello bien erguido te dara un look más pulido que aquel otro y te ayuda a enmarcar bien tu rostro mostrando tu recurso más valioso.

2 ¿La plaqueta de tu camisa está flácida y caída?
Una camisa luce mucho más cuando las líneas rectas permanecen rectas.
Este es el principio por el cual el truco de alinear la plaqueta con el cinturón y la bragueta del pantalón funciona muy bien.
Existen productos que prometen mantener la plaqueta perfectamente rígida, y en mi opinión, funcionan quizá demasiado bien y no se ve natural.

Una mejor opción es simplemente almidonar tu camisa para darle una mejor estructura y aplicar cantidad extra en la plaqueta.
Esto resuelve el problema de una forma más natural y económica.

3 Tu playera está arrugada y tienes prisa.
Una de las grandes ventajas de la playera es que es muy práctica para vestir y cómoda. Por lo general no necesita planchado, basta con meterlas a la secadora.
Pero hay ocasiones en las que no quedaron bien dobladas, tomas una de tu cajón te la pones y está arrugada.
Si tienes flojera de plancharla o mucha prisa y aún no te has bañado, simplemente cuelga tu camiseta en un gancho cerca de tu regadera.

El vapor que se acumula basta para que se planche un poco, pásale la mano por encima y listo.

Si ya te bañaste simplemente rocíala con un atomizador y usa una secadora de cabello para secarla, listo. Playera perfecta en poco tiempo.

4 ¿Se transparenta tu camisa?
Yo sé lo que es tener una camisa que te encanta, pero se transparenta mucho y la gente puede ver tus pezones.

Una camiseta interior también se nota y se ve ridículo, parece que no te queda de otra que deshacerte de esa camisa.
Pero ántes de que lo hagas, considera invertir en unas cuantas camisetas interiores invisibles.
Las puedes encontrar de distintos tonos de piel y casi no se notan. Asunto, resuelto.

5 ¿Tu cuello no encaja en ninguna medida estándar?
A mi me pasa mucho que las camisas simplemente no ajustan bien a mi cuello cuando las compro directo en tienda.
Las de cuello 15 ½ me quedan chicas, las 16 me quedan grandes. 15 y ¾? Nunca he visto de esas.

Una forma simple de remediar esto es comprar esa medida que alcanza a apretar, y simplemente recorrer el botón hacia afuera tanto como se pueda.
Si no sabes ponerle el botón a una camisa es muy sencillo conseguir quien lo haga.

Si eso no fue suficiente, simplemente compra un extensor de cuello y vive feliz.

6 ¿Eres bajo de estatura y quieres doblar tus jeans?
Una buena forma de hacer que un sujeto demasiado alto se vea mejor es rompiendo la vertical con un doblez en el pantalón.
Por lo tanto alguién que es bajo de estatura no debería hacer esto… amenos que el dobléz sea proporcional a su tamaño.
Dobla la mayor parte de tela excedente de tus jeans hacia adentro y deja sólo un poco fuera.

Ahora toma esa parte que quedó fuera y doblala por encima del pantalón.
Listo, ya no importa tu tamaño, puedes lucir tus jeans doblados con confianza

7 ¿Tu pantalón está largo y muy ancho de abajo?
Esto pasa cuando recién compras un pantalón y no te pusiste muy exigente con el ajuste, o tus gustos cambiaron en cuestión de ajuste.
Mientras los llevas a ver al sastre, puedes aplicar el doblez pinchado para mitigar su efecto y poder vestir feliz tus pantalones.

Primero pellizca un costado del pantalón para que atrapes el exceso de tela, similar al fajado militar.
Ahora doblala hacia atrás y mantén presión para que no se deshaga.
Por último toma la parte de abajo del pantalón y dobla, una vez, luego una vez más.

Listo, ya no pareces paracaídas.